Nace Monseñor Bernardo Sánchez en Machetá el 14 de noviembre de 1912 del hogar formado por Don Fulgencio Sánchez y Doña Teresa Muñoz. Su padre labriego, cultiva la tierra; hombre dotado de gran bondad y mansedumbre, dulzura y generosidad, sabe imprimir en su hogar un profundo sentido de vida cristiana. Amante de la naturaleza, logra despertar en sus hijos el amor y la sensibilidad por la misma. Es Doña Teresa mujer de grandes cualidades femeninas, la mujer fuerte del Evangelio que cumple admirablemente su misión de esposa y madre, brindando así la complementación ideal en el hogar que se hace campo propicio para que en el nazca y crezca la vocación sacerdotal de Bernardo, el quinto de siete hijos y de Sor Teresa, Religiosa de la Comunidad del Buen Pastor.
Hace sus estudios de primaria en la escuela del pueblo. Durante este tiempo cuenta con la ayuda, estímulo y cariño de la tía Dolores; quien contribuye decididamente en la orientación de sus primeros pasos hacia el seminario. En el pueblo forma parte del grupo de acólitos y él es siempre el responsable de esta organización parroquial, cargo que desempeña con responsabilidad ejemplar. En la escuela siempre fue alumno sobresaliente.

A la edad de 13 años y contando con la ayuda y estímulo constantes de la tía Dolores, ingresa al Seminario Menor de Bogotá. Recibe la Ordenación Sacerdotal a manos de Monseñor Ismael Perdomo, el 6 de diciembre de 1937, llegado así a ser el primer sacerdote ordenado de la Escuela Apostólica.

Comienza su misión sacerdotal como Coadjutor de la Parroquia de Pacho donde permanece dos años. De allí pasa como Párroco a Cabreara, población de difícil acceso por aquel entonces, encalvada en el páramo de Sumapaz. Son tres años de duro servicio, pero donde comienza a manifestarse la inquietud de toda su vida, la educación de los niños y de los jóvenes, que cristaliza con la fundación de su primer Colegio Parroquial. Gratos recuerdos, profundas experiencias apostólicas y amistades sencillas que cultiva hasta el último momento de su vida, son el mejor testimonio de su servicio pastoral.