El nombre del PRAE “Ciudadanos del mundo”, responde a uno de los planteamientos dados por Edgar Morin en su libro “Los siete saberes para la educación del futuro” en donde se propone la conformación de una ciudadanía terrenal  que responda a los principios de solidaridad y fraternidad entre países. Desde el punto de vista ambiental es conveniente asumir una visión global de las problemáticas  relacionadas con el uso de los recursos naturales y el mejoramiento de las relaciones de los habitantes de esta gran nave denominada según Lovelock GAIA.
Colombia es uno de los países más ricos en biodiversidad, gracias a su privilegiada posición geoastronómica, la cual permite tener todos los pisos térmicos y generar multitud de adaptaciones en los organismos.

Lastimosamente las políticas ambientales y la legislación en este campo es escasa o sencillamente no se cumple por que no existen agentes de control. Además los problemas de contaminación, migraciones del campo a la ciudad, perdida de los valores y de la cultura, exigen cuanto antes implementar programas de educación y gestión ambiental.
Formar a la comunidad educativa en valores tales como el respeto, la convivencia y la participación en las relaciones de los seres humanos con la naturaleza y la sociedad, que contribuya al fortalecimiento del P.E.I, en lo que se refiere a  vivenciar la Pedagogía de la Paz.